El Grupo de Niños, Jóvenes, y Adultos con discapacidad “Madre Carmen” inició sus encuentros el primer domingo del mes de septiembre del 2009.

Todo comenzó con el deseo de unas madres que buscaban espacios para compartir entre ellas, y con sus hijas e hijo portadores de incapacidad, a fin de afianzar el amor fraterno. Ese lugar fue la Eucaristía: Dios que se hace presente en medio de su pueblo; lugar privilegiado en el cual los hombres y mujeres de buena voluntad se unen en torno a la mesa a compartir el Pan de la Palabra de Dios y el Pan de la Eucaristía. Como una gran familia, celebramos así también el don maravilloso de la vida. El sitio para este encuentro es la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Candelaria, ubicada en pleno corazón de la ciudad de Caracas, lugar en el cual se encuentran los restos del Venerable Dr. José Gregorio Hernández.

Bajo la bendición de Dios, la guía de las Hermanas Siervas de Jesús y el acompañamiento espiritual del Padre Gerardino Barracchini, se ha logrado mover el corazón de hombres y mujeres que, en ocasiones, veían a las personas con discapacidad como seres inferiores. Nuestra meta es lograr que sean vistos como miembros de la comunidad cristiana, regalos maravillosos de Dios, toda vez que el amor, la ternura y la pureza que irradian llega de lo más profundo de sus corazones.

Bajo la mirada de la Sierva de Dios Madre Carmen Ren¬diles Martínez, fundadora de la Congregación Siervas de Jesús, se fundó el Grupo de Niños, Jóvenes y Adultos con Discapacidad Madre Carmen. Esta experiencia pastoral y humana ha sido extraordina¬ria, permitiendo a sus prota¬gonistas vivir momentos de gran impacto humano, pas¬toral y religioso. Este grupo ha brindado a gran parte de sus integrantes un abanico de oportunidades que indu¬dablemente no habían teni¬do. En el grupo, las palabras y experiencias claves han sido: integración, unión entre iguales y contacto con la gen¬te para su visibilización.

Compartir momentos de re¬creación a través del disfru¬te, de paseos a parques, de meriendas, de convivencia, deportivas, de actuaciones teatrales en representaciones bíblicas y de sociabilización con la comunidad en la Iglesia y su entorno, ha hecho de ellos personas felices.

Además, a través de la atención pastoral a los integrantes y sus padres, e igualmente a la realización de la catequesis especial para la celebración de los sacramentos de iniciación cristiana, se les ha dado el puesto que, como bautizados, tienen dentro de la Iglesia Católica, Los aprendizajes y las emociones vividas nos enseñan que la belleza transmitida por los niños y jóvenes especiales está en los ojos del que mira, y los oídos del que escucha; por ello, si no nos colocamos en su lugar, jamás entenderemos la dimensión de la belleza misma de la que forman parte, y esto no es más que fruto del amor.
HISTORIA DEL GRUPO